jueves, 15 de junio de 2017

Autos Detroit celebra la condición de “Second Best”, un álbum de grandes canciones con impronta emocional y musical

Portada 
Los 1000 km de Nürburgring es una carrera de resistencia celebrada desde el año 1953. en el autódromo ubicado alrededor del pueblo de Nürburg, estado de Rheinland-Pfalz, Alemania, La foto de la portada del segundo disco de los barceloneses Autos Detroit corresponde a la edición celebrada el 31 de mayo de 1970. El piloto suizo Jo Siffert, conduciendo su  Porsche 908/03 con el número 20, levanta el puño y probablemente lanza unos cuantos improperios al piloto del Ferrari 512 S,  Ignazio Giunti, con el número 57.  Ninguno de los dos acabó la carrera. Abandonaron por problemas técnicos. Al año siguiente, ambos fallecieron en sendos accidentes corriendo en competiciones. Giunti en enero, en Buenos Aires, Argentina, y Siffert, en octubre en Kent, Inglaterra. Por cierto, en esa de carrera de Nürburgring ganó Porsche con el piloto inglés Vic Elford  y al alemán Kurt Ahrens Jr. Ambos viven. Si no eres un apasionado de las competiciones de coches, puede que no sepas nada de toda esta historia, del mismo modo que tampoco recuerdes que, en esos años, los Ferrari  eran los “Second Best” de casi todas la competiciones por detrás de los Porsche. Y precisamente ese es el título escogido por este magnífico cuarteto de Barcelona, de powerpop y mucho más, para titular de forma genérica su segundo trabajo autoeditado.  Más allá de si los coches y las carreras sean o no fuente directa de inspiración para el grupo, el título genérico de este sensacional disco que te presentamos obedece a otros motivos más implícitos que te explicamos a continuación.

Trayectoria 

Autos Detroit. Foto del bandcamp
Autos Detroit son un cuarteto de Barcelona formado en el 2009. Ellos son Pedro Pasamontes, principal compositor, guitarra y voz solista; Lluís Molina, guitarra y voz solista; Jordi Delgado, bajo y coros; César Hernández a la batería y coros. Antes habían formado parte de bandas como Barbara Stann, Crápulas o Poble Sex.  En 2014 sacaron un disco llamado “Startup Completed”, producido por Santi García, en los estudios Ultramarinos, con ilustraciones de Oriol Roca. “Second Best” es su segundo disco y se grabó en abril de 2016 en los mencionados estudios con producción de Santi García más la banda, y masterizado por Victor García.  Contaron con la colaboración de Sergi Porter a los teclados y Mireia Sanjuan cantando en “Goodbye”.  Del diseño se ha encargado César Hernández, quien es el responsable de todos los carteles de la banda. 


Las canciones 


El Cd se abre con “Step On”, canción de fina y sensible entrada sobre la que emerge la gran voz principal franqueada por secuencias rítmicas marcadas y solventes pedales de órgano. Descubrimos ya a una banda muy bien compenetrada con momentos instrumentales bien definidos por parte de todos y cada uno de los protagonistas, incluido un bonito solo de eléctrica, y recursos de pop poderoso de enorme originalidad. Le sigue “Just Before You Go”, otra maravilla de tema qwue va creciendo con animadas aportaciones de guitarras luminosas, sensible voz arropada por coros, y una sección rítmica impecable. Resulta ciertamente memorable cada una de las partes instrumentales, más ese genial solo de guitarra,  que alargan los temas con secuencias envolventes conmovedoras. Canciones que sorprenden por sus arreglos nada previsibles, altamente creativos y poco comunes entre la gran mayoría de proyectos de powerpop actuales.   

Detalle del digipack
A continuación nos ofrecen “All I Know” con momentos de folk pop cautivadores, de enorme sensibilidad, en el que guitarra, bajo, percusión, y teclados arropan a una voz principal que estalla en ese sensacional estribillo apasionado. No falta otra exhibición de  guitarra solista que completa esta maravilla de canción. Con “Sunny Day”, explotan su vertiente más popsike con marcado paso, jugando con los recursos sicodélicos que embellecen la melodía de forma magistral mientras que la voz ruge de forma oscura entre coros angelicales. Otro gran solo de eléctrica, marca de la casa, completa el corte. Llegamos a “Deception” donde aportan momentos garajeros consistentes mediante riffs de guitarra y órgano, más voz abrasiva. Otro de los palos que tocan con excelentes resultados en este variado álbum que aglutina un amplio abanico de estilos de raices sixties. Sonidos siempre sorprendentes como los que escuchamos en “Moonglow”, siguiente corte  con marcada entrada de batería a la que se añaden acordes que se descuelgan como olas llegando a la orilla dando forma a una balada emocionante en la que la voz principal transmite coraje para despertar los sentimientos envuelta en coros, sutiles riff de bajo y arpegios de guitarra que ponen los pelos de punta.      


Siguen con “Lonesome” y una descarga de guitarras que dan por superado el meridiano del disco con excelente nota. Un tema rápido cargado de sensualidad aguerrida de powerpop de la mejor escuela con fascinante melodía, cambios de ritmo, riffs trenzados con vitalidad, y una voz principal completando una exquisita muestra de su poderío, más otro momento instrumental que amplía los recursos creando un microcosmos de sensualidad a flor de piel.   Con “Believe Me”, la banda se torna un pelín más americana bebiendo de varias referencias que van del pop al country con serenidad “angelina” dando forma a otra maravilla de composición con la que logran emocionarnos hasta lo indecible. Generosos recursos vocales, se combinan con momentos sonoros de auténtico lujo a cargo de todos y cada uno de sus componentes. A destacar el persistente bajo o la batería impecable más una guitarra y voz principal imaginativas a modo de señas de identidad que se refuerzan aún más si cabe en canciones como la siguiente, “Precious Maureen”. Aquí, los Autos Detroit se tornan más lisérgicos con una introducción de órdago a la que suceden unos fascinantes arreglos a medio tempo donde se trenzan fraseos s conmovedores con el propósito logrado de diseñar una pasional canción de ensueño que va creciendo, compás a compás, al tiempo que imaginamos la situación emocional de su protagonista.  Completa el planteamiento genérico de acidez setentera una guitarra solista más un órgano inspiradísimos y medidos con presteza por una sección rítmica inmejorable.      
     
En el IPO en 2015. Foto de su facebook  
Con “The Shine Of Your Soul” la banda despliega su encanto pop con aportaciones de guitarra, batería, bajo y voz principal, con toda de la serenidad de la esa auténtica belleza que se acerca a la perfección, entre coros de ensueño, dando forma a otro tema que no deja de sorprendernos en sus sucesivos cambios armónicos y algunos detalles “psych” que redimensionan la canción hasta una órbita inconmensurable. Le sucede “All Will Be Fine”, otro ejemplo de destreza que les permite compaginar, sin fisuras, melodías cautivadoras con riffs imprevisibles, geniales juegos vocales más  momentos solistas muy bien trabajados generando una combinación de excelencias sin nada que envidiar a los más grandes.        
   
Ya en la parte final del disco, disfrutamos una vez más de su pericia creativa con “Brother & Sister”, ejemplo de la versatilidad de estos grandes músicos que han dado forma a un álbum muy completo, en el que no solo demuestran su pericia instrumental sino que incluso sus arranques más salvajes, como es el caso, resultan especialmente únicos y muy bien compenetrados. Acaba el disco con “Goodbye”, un final apoteósico de guitarra repicando en el espacio, voces que se convierten en plegarias sentimentales con dos magníficos solistas, más el añadido indispensable de los celestiales coros. Un tema que va creciendo a paso firme y adquiere una fuerza descomunal rompiendo esquemas para desvanecerse en la inmensidad del silencio. Un título que esperemos no lleve implícita una despedida formal sino que tan solo sea un adiós momentáneo al dar por terminado esta auténtica obra maestra que ha logrado emocionarnos en sobremanera.     

Reflexión final:

Con Santi García en el centro, Foto de su facebook 
Comentaba al principio de esta reseña que el título de “Second Best” no tenía por qué referirse estrictamente a la lucha por los primeros puestos en las carreras de coches, ni tan solo de las míticas confrontaciones de los años setenta, sino más bien responde a otra necesidad vital: el elogio del “amateurismo”, esa condición magistral de "segunda fila" adquirida por obligación o por devoción, que si resulta tan bien hecha como es el caso, siempre acaba por despertar el entusiasmo del oyente hasta lugares insospechados. En la banda que nos ocupa, es destacable la constancia con la que siguen adelante autoeditándose sus propios trabajos, el primero gracias al micro mecenazgo y éste segundo, completamente en solitario. Tras oír su música o presenciar algunos de sus directos, a nadie se le escapa que Autos Detroit atesoran canciones más que suficientes para recomendar su fichaje. Como prueba, dos inmensos trabajos  que merecen ser convenientemente lanzados al mercado por alguna de nuestros mejores sellos, ya sea a nivel estatal como internacional. Pero la realidad es muy distinta.  De ahí, el nombre genérico de este disco, un "Second Best" para reivindicar un segundo plano en el que también figuran algunos de los mejores proyectos que conozco y que no son, en absoluto, “segundones” sino que, lamentablemente, no han encontrado la escudería propicia que se atreva a competir con ellos. Pese a todo, ahí están y piensan seguir, con dos álbumes grabados en un inmejorable sonido, a cuál más vibrante, ambos repletos de ideas brillantes, con melodías perfectas envueltas de arreglos divertidos, emocionantes, situándose con maestría entre lo mejor del powerpop con matices de psicodelia, R&B o “garage”.  Una amalgama de estilos muy bien interpretados a cargo de una banda cuya creatividad y constancia les distingue como una de las más fructíferas y creativas así como venerables de nuestra escena.      

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquirir una copia de este disco en el bandcamp

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